sábado, 7 de julio de 2012

Del hastío a la pasividad

Finalmente sucedió lo inevitable. El pasado domingo, primero de julio, se llevaron a cabo las elecciones que, aparentemente ocurrieron sin mayor complicación. Posteriormente, aún sin haber terminado de realizar el cómputo y escrutinio de todos los votos se dio a conocer que, Enrique Peña Nieto era el candidato que llevaba la mayoría de votos a favor. 


Fue muy cínico el aún presidente, Felipe Calderón, al casi asegurar que EPN sería nombrado presidente electo. Al otro día las reacciones no se hicieron esperar: hubo una manifestación por parte de varios estudiantes de distintas Universidades. ¿Y cómo no reaccionar de esta forma?, es injusto. Pero así como hay muchos que están inconformes, también hay muchos otros que son indiferentes ante esta situación dicen: para que se quejan, si ya todo está dicho, no saben perder. Desde luego que, esto es totalmente absurdo como es posible que existan personas que piensen así. 
Quizás lo peor fue que sabíamos que la existencia de un fraude, no era una lejana posibilidad. Así que, de cierta forma esto no fue nada nuevo. Finalmente, se ha demostrado como el país depende de los intereses económicos y político de una élite. Púes todo apunta, como siempre a sido, que detrás de él presidente electo, EPN, hay una serie de intereses económicos y políticos. El PRI supo cual era el talón de Aquiles de la gente; también supo, valerse de la miseria y de su ignorancia. ¡Felicidades! ahí tenemos las consecuencias de la decadencia a la que hemos llegado.


En nuestro país reina la intolerancia y el conformismo. Ese es el peor error que tenemos. ¿Por qué muchos se han vuelto indiferentes?, quizás sea porque el hastío se muestra en la pasividad de la gente o, quizás también, porque se han cansado de quejarse y que las cosas sigan igual. De cualquier forma el régimen en el que nos encontramos ha llegado a su fin, ya está podrido, necesitamos un cambio. Pero no debe ser cualquier cambio, se debe comenzar desde la idiosincrasia hasta la moral ya que, gracias a esto polarizamos y dividimos a las personas.


¿Y ahora qué sigue?, púes bien no debemos desertar en el camino aunque por más difícil que parezca. Debemos ser como un destello que va creciendo más y más en medio de tanta obscuridad. No debemos dejarnos llevar por tanta apatía que hay hoy en día, especialmente de esa gente que ya es indiferente.
Ahora lo comprendemos: El bienestar no es una quimera, sino una aspiración legítima asociada simplemente con la forma de vida.

2 comentarios:

  1. Me gusto bastante tú reflexión.Muy bien compañera.

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  2. Hola, solo comentar que despues de cerrar el signo de interrogación no se debe poner coma ni continuar con minuscula. Se debe cerrar el signo he iniciar con mayuscula.

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